El curado se inicia con la selección de las mejores materias primas y su almacenamiento en cámaras regulables donde se mantienen las óptimas condiciones de temperatura y humedad. Las instalaciones están diseñadas para facilitar la circulación de los aires de la Sierra de Baza, de manera que el secado se desarrolla de forma natural, seguido de cerca, por los expertos encargados del control de calidad.
Así se obtiene un producto puro y libre de aditivos, colorantes, o conservantes, digno de clientes exigentes.